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martes, 27 de octubre de 2020

Algunos consejos para cuidadores de personas con Alzheimer

Por

Ser cuidador de una persona con Alzheimer es una tarea difícil. Requiere de mucha atención y dedicación. Es una prueba que requiere múltiples cambios en la vida y para ello hay algunos consejos que pueden servir para sobrellevar la situación. 

La persona cuidadora necesita el soporte de su familia y amigos para superar el día a día y el estado de ánimo cambiante del paciente. Hay consejos para ellas. Acá ofrecemos algunos para que elijan los que mejor puedan adecuarse con su situación. 

-Mantenga la calma. No se encolerice. Esto no sirve para nada pues su familiar no se comporta según las reglas habituales, familiares, sociales o de convivencia. Las olvida. Su conducta no responde ya a una lógica. Reacciona respondiendo a un estado mental que no es como el suyo. 

-Sea flexible y adapte la rutina. Aproveche los momentos del día en que la persona está menos confundida y con más disposición a cooperar para realizar las tareas más difíciles. 

-Déjele vivir a su ritmo sin intervenir sistemáticamente en su manera de vivir. Hay que evitar actitudes como impedirle realizar las actividades caseras porque las lleva a cabo mal o de una manera que a usted no le gusta; y la que consiste en dejarle hacer lo que quiere. Si su actividad no es peligrosa para él o para los demás miembros de la familia, déjele libertad para continuarla, incluso si su actitud es extraña o no habitual. Manténgase firme impidiéndole actividades que pueden llegar a ser peligrosas. 

 -Comunicación. Al hablar con la persona con Alzheimer, llámala por su nombre para asegurar que tienes su atención, háblale con un tono pausado y amable, dándole tiempo para encontrar las palabras correctas y expresarse. 

-No discuta con él. La persona con Alzheimer puede encontrar buenas razones para justificar sus olvidos. Puede acusarle de cosas por olvido, pero no discuta con él.Su lógica ha dejado de ser la misma. 

 -Facilítele las tareas diarias, como el vestirse o el baño, dejándole todo preparado para evitar que el paciente tenga que sortear dificultades. 

-Cuídese a sí mismo. La más bella de las abnegaciones no le dará la fuerza física para resistir a los cuidados y a la atención que es preciso dispensar durante las 24 h. del día. Pida ayuda cuando lo necesite, tome descansos y siga disfrutando de sus pasatiempos, además de tener una alimentación adecuada. 

Siga estos consejos y conseguirás adaptar la rutina a la nueva situación. Habla con el médico y consulta grupos de apoyo. ¡No estás solo!

martes, 2 de junio de 2020

¿De qué se trata el medicamento contra el Alzheimer que fue aprobado en China?

Por

A finales de 2019 las autoridades en China aprobaron un medicamento para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer, el primero con potencial para tratar el trastorno cognitivo en los recientes 17 años. Es a base de algas marinas.

Tal como lo publicó la cadena CNN, el medicamento es llamado Oligomannate y puede usarse para el tratamiento del Alzheimer leve a moderado. La aprobación es condicional. Entonces, si bien puede salir a la venta durante ensayos clínicos adicionales, se supervisará estrictamente y podría retirarse si surge algún problema de seguridad.

En un artículo en la revista Cell Research, el equipo de la Dra. Geng Meiyu describió cómo un azúcar contenido en las algas suprime ciertas bacterias contenidas en el intestino que pueden causar degeneración neuronal e inflamación del cerebro, lo que lleva al Alzheimer. Este mecanismo fue confirmado durante un ensayo clínico llevado a cabo por Green Valley, una compañía farmacéutica con sede en Shanghai que lanzó el medicamento al mercado a principios de 2020.

Geng Meiyu, figura clave en la investigación del medicamento GV-971, también profesora del Instituto de Materia Médica de Shanghai de la Academia de Ciencias de China.

“Estos resultados avanzan nuestra comprensión de los mecanismos que juegan un papel en la enfermedad de Alzheimer e implican que el microbioma intestinal es un objetivo válido para el desarrollo de terapias”, dijo el neurólogo Philip Scheltens, que asesora a Green Valley y dirige el Alzheimer Center Amsterdam.

Ahora dicho medicamento pasará por ensayos clínicos con 2 mil pacientes en el extranjero durante todo el 2020. El medicamento administrado por vía oral GV-971 se probará en 200 centros clínicos en América del Norte, la Unión Europea, Europa del Este, Asia Pacífico y otros lugares, según la compañía Green Valley Pharmaceutical, uno de los co-desarrolladores del medicamento.

El fármaco, extraído de algas marrones, funciona modificando las bacterias intestinales para reducir la inflamación cerebral de ratones genéticamente modificados para tener la enfermedad. Fue aprobado para la comercialización en noviembre de 2019 por la Administración Nacional de Productos Médicos de China, que aseguró que el GV-971 "puede mejorar la cognición en pacientes con enfermedad de Alzheimer leve a moderada (AD)".

De acuerdo con los investigadores, aparte de las pruebas en animales, más de 1.100 pacientes chinos con AD participaron en ensayos clínicos antes de que la droga entrara al mercado. En la última prueba, un total de 818 participantes de 34 hospitales líderes en China tomaron por vía oral 450 miligramos de GV-971 dos veces al día, durante un período de tratamiento de nueve meses, que resultó ser seguro y eficaz en la mejora de la cognición.

lunes, 11 de mayo de 2020

Taller Virtual de Entrenamiento para la Memoria

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El taller para la memoria proporciona un método de entrenamiento de la memoria para personas mayores que les permite entrenar de forma individual y autónoma algunos ejercicios en su propia casa. Es posible que algunos ejercicios requieran la presencia de otra persona, lo ideal es tener uno o dos compañeros de aprendizaje, ya que el trabajo en equipo lograra socializar y compartir de una manera más lúdica nuestros conocimientos con otros.

De la misma manera que debemos entrenar y cuidar nuestro cuerpo para mantener las cualidades físicas en las mejores condiciones posibles a lo largo de la vida, también debemos entrenar nuestro cerebro y nuestras neuronas para mantenerlas en condiciones óptimas a lo largo de todo el ciclo vital. Científicos han demostrado que mientras que la actividad física preserva la estructura neuronal, la actividad cognitiva fortalece el funcionamiento y la plasticidad de los circuitos neuronales, ambas son necesarias e indispensables para una salud óptima.

Cada vez más se tiende a potenciar el entrenamiento físico juntamente con el entrenamiento mental apostando por un envejecimiento activo, visto desde todas las dimensiones, ya sean físicas, cognitivas, sociales y afectivas. Científicos han demostrado que por cada nueva actividad realizada, el riesgo de desarrollar demencia se reducía aproximadamente en un 12%.

La memoria nos permite sentir, reconocer, recordar, comunicarnos, hablar y comprender, en definitiva, la memoria es la capacidad cognitiva básica para adquirir, retener y recuperar información y acontecimientos acaecidos con anterioridad. Nos permite ser personas independientes y autónomas.

En el taller encontraremos un programa de ejercicios de memoria, agrupados en 12 sesiones. Son ejercicios seleccionados de nuestra práctica clínica, que ya han sido probados con miles de personas mayores evidenciando su efectividad. En cada una de las sesiones se presentan 4 ejercicios que responden a diferentes tipos de funciones o estrategias mentales que son básicas para el buen funcionamiento del cerebro como la atención y concentración, la memoria, el lenguaje, la asociación, el razonamiento y cálculo, la visualización ,las funciones de planeación etc.



miércoles, 6 de mayo de 2020

Kits de trabajo en casa para personas con Alzheimer

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Doctora, mi madre no quiere hacer nada en casa, ¿qué puedo hacer?

Los familiares y cuidadores de personas con Alzheimer deben tener en cuenta las necesidades específicas de la persona y conocer la etapa de la enfermedad de su ser querido para facilitar la realización de actividades evitando frustración y rechazo. Es importante además saber sus gustos y aficiones y “centrarnos en lo que sí puede hacer”.

Vemos que si no tenemos estos conocimientos básicos del paciente, estos en su mayoría rechazan realizar cualquier actividad propuesta, no porque no quieran hacerlas, sino porque no pueden, que es muy diferente. Si no conocemos sus capacidades y dificultades actuales e insistimos en que hagan actividades que no pueden, generaremos conductas de rechazo, aislamiento y depresión. ¡Cuidado! Podemos caer en este error también cuando no aceptamos la nueva situación de nuestro familiar, ¿será NEGACIÓN?

Los materiales y objetos que escojas usar para trabajar con ellos deben ser adaptados también a su nivel de deterioro cognitivo y funcional. A continuación encontrarás algunos kits de trabajo adecuados a personas con deterioro leve, moderado y severo.

Kit # 1 para personas con DETERIORO COGNITIVO LEVE


En esta etapa la función mental general y las actividades diarias y funcionalidad no se ven afectadas sin embargo puede tener problemas de memoria, planificación, para seguir instrucciones o tomar decisiones.

1. Cubos de colores magnéticos: trabaja la percepción y organización visual de colores, figuras y formas.
2. Rompecabezas de 500 piezas: su complejidad dependerá del nivel del participante, trabaja discriminación y asociación visual, referentes espaciales e imaginación.
3. Abecedario de madera para formar palabras: trabaja dominios de atención y lenguaje como agilidad mental, denominación de palabras, vocabulario y coordinación motriz.
4. Libro de adivinanzas escogidas: trabaja lectura, comprensión lectora, de escritura y razonamiento conceptual.
5. Libro Sudoku de bolsillo: trabaja atención, concentración y cálculo mental.
6. Juego de dados: razonamiento aritmético (suma, resta y multiplicación).
7. Juego de bloques de madera: trabaja construcción, razonamiento lógico, percepción visoespacial y flexibilidad.

Kit #2 para personas con DETERIORO COGNITIVO MODERADO


En esta etapa la persona tienen problemas de memoria muy frecuentes ya evidenciadas en valoración médica. Estos problemas de memoria ya han afectado la realización de las actividades diarias como salir solo, manejar dinero, arreglo personal, alimentarse etc. a tal punto de tener un cuidador o persona de apoyo a su lado.

1. Caja de madera con números de colores: trabaja atención y concentración.
2. Rompecabezas de 24 fichas: su complejidad dependerá del nivel del participante, trabaja discriminación y asociación visual, referentes espaciales e imaginación.
3. Libro de 500 refranes escogidos: Trabaja fluidez verbal, comprensión de lectora, memoria y razonamiento conceptual.
4. Abecedario de madera para formar palabras: trabaja dominios la atención y lenguaje como agilidad mental, denominación de palabras, vocabulario y coordinación motriz.
5. Tangram de madera para memorizar: trabaja memoria y percepción de colores.
6. Lotería partes del cuerpo humano: atención, memoria y asociación.
7. Cuento infantil: trabaja reminiscencia, expresión y comprensión verbal.
8. Billetes, cartas, monedas y dados: trabaja atención, cálculo y operaciones aritméticas sencillas (+,-, x, /).

Kit #3 para personas con DETERIORO COGNITIVO SEVERO


En esta etapa la persona presenta deterioro en la mayoría de dominios cognitivos (lenguaje, atención, memoria, razonamiento), pueden olvidar familiares muy cercanos sin embargo su actividad motora, emocionalidad y carácter permanecen, por esta razón actividades que estimulen la percepción sensorial son muy útiles como el tacto (contacto físico), el olfato (olores), la vista (la mirada, los colores) y el oído (la música).

1. Almohada multisensorial: Trabaja estimulación sensorial visual y táctil, reconocimiento con diferentes texturas y formas.
2. El gusano y la pelota: trabaja atención, percepción táctil y motricidad.
3. Dados: conteo, agudeza visual y movimiento.
4. Bolas de madera multiformes: discriminación perceptiva de colores y formas con movimiento y coordinación.
5. Enhebrado: motricidad fina y agudeza sensorial.
6. Juego de niveles: agudeza visual y construcción con referentes visuales.
7. Tablero de habilidad motriz: se puede utilizar en todas las etapas anteriores con el fin de preservar ciertas habilidades motoras necesarias para funcionar de manera independiente.

Tablero de habilidad motriz

IMPORTANTE

- Cada kit viene con sus instrucciones escritas y tendrá asesoría o entrenamiento si es necesario. Cada juego o material del kit tiene varias formas de trabajarlo.

Si estás interesado en algún Kit:


viernes, 3 de abril de 2020

Actividades para favorecer desde casa la estimulación cognitiva pacientes con Alzheimer

Por

Estamos viviendo una situación especial debido a la cuarentena nacional, el aislamiento y demás medidas tomadas en el país para evitar la propagación del coronavirus.

Bajo ese contexto, el día a día del confinamiento en casa con un familiar con Alzheimer se convierte en un reto.

Por eso aportamos algunas sugerencias de actividades específicas para realizar en casa:
  • Juegos de mesa u otras actividades lúdicas.
  • Recurrir a objetos con carga emocional positiva (fotos familiares) para generar charlas.
  • Revisar periódicos o revistas antiguas, cartas, postales, etc., que los ayude a evocar recuerdos.
  • Realizar manualidades. Cortar, pegar, colear, coser.
  • Cuidado de plantas. Le puede dedicar un rato del día a regarlas o quitarles hojas.
  • Escuchar música, cantar, bailar. La música tiene poder de estimulación emocional y cognitiva y contribuye a mejorar el estado de ánimo.
  • Incluir a la persona en tareas domésticas: doblar ropa, poner la mesa, barrer, colaborar en la cocina, etc.

miércoles, 25 de marzo de 2020

Confinamiento con un familiar con Alzheimer: consejos para el cuidador

Por

Importante información compartida por el blog de la Fundación Pasqual Maragall en estos tiempos de cuarentena en Colombia. La emergencia en el país llevó a tomar esta medida en busca de evitar la propagación del coronavirus y frente a eso vienen algunas dudas de cuidadores de personas con Alzheimer. Acá algunos consejos:

Afrontar la situación desde la serenidad

Ante esta emergencia sanitaria todos debemos cuidarnos para paliar las consecuencias que esta situación puede generar, sobre todo para evitar que el sistema sanitario se colapse y que las personas más vulnerables enfermen. Como seres biopsicosociales que somos, tenemos que cuidar nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestra esfera social. Todas estas facetas, además de interactuar entre ellas, se ven afectadas, en mayor o menor medida, por la situación actual de confinamiento.

La preocupación por gestionar de la mejor manera posible el día a día en obligado confinamiento, unida a la incertidumbre por el impacto que esta situación pueda tener en distintos ámbitos (económico, social, sanitario…), tanto a nivel individual como colectivo, puede conducir a un estado de estrés y ansiedad. Esta reacción es comprensible, pero hemos de procurar afrontar la situación desde la serenidad. 

La convivencia familiar ininterrumpida no siempre es fácil de gestionar y, con un familiar con deterioro cognitivo o demencia, es aún más compleja. Claramente, la situación actual exige dotarse de una buena dosis de paciencia, tolerancia y empatía, que solo desde el amor, el conocimiento (y autoconocimiento) y la responsabilidad puede afrontarse con sensación de control de uno mismo.


Manejar la ansiedad y el estrés del cuidador

La ansiedad y el estrés pueden provocar la disminución de nuestras defensas y afectar a nuestro sistema inmunológico, y estamos en unos momentos en que lo necesitamos estar bien fuertes. Es importante detectar si tenemos síntomas del llamado síndrome del cuidador, que podría conllevar un proceso de estrés perjudicial para nuestra salud. Un nivel ajustado de estrés o ansiedad es necesario para hacer frente a nuevas situaciones, pero presentar niveles elevados no ayuda a manejar óptimamente la situación.

Algunos de los síntomas que nos indican que estamos sufriendo altos niveles de ansiedad son:

Físicamente: palpitaciones, taquicardia, boca seca, sensación de opresión en el pecho, molestias gástricas, dificultad en conciliar el sueño....

Mentalmente: dificultad de concentración, irritabilidad, incapacidad para tomar decisiones, pensamientos negativos...

Emocionalmente: miedo, desesperación, sensación de falta de control, síntomas depresivos...

Para tratar de minimizar el impacto de esta situación en nuestra salud y bienestar, así como en los de la persona a quien cuidamos, pueden ser de gran utilidad diferentes técnicas para controlar la ansiedad. El abanico de posibilidades es amplio y cada uno puede optar por aquellas que más se ajusten a sus características personales y posibilidades.


Gestionar el día a día

La persona que cuida necesita poder encontrar, aunque sean breves, espacios para sí misma que le ayuden a mejorar su bienestar y aumentar así su cota de paciencia y capacidad de control. Para ello hay técnicas psicológicas de gran ayuda para mejorar tanto el estado físico como el mental. Una técnica de relajación fácil de practicar, es la relajación muscular progresiva, cuya práctica ayuda a controlar los niveles de estrés y ansiedad. También puede resultar muy útil la técnica de respiración diafragmática.

Para tratar de rebajar su posible nivel de ansiedad y confusión, es recomendable observar a nuestro familiar con Alzheimer y detectar qué situaciones le alteran y cuáles le calman. Para ello es importante fomentar la empatía para procurar comprender su perspectiva.

Podemos pensar en actividades que puedan resultar placenteras para ambos, siempre adaptadas a las posibilidades y preferencias de cada caso: escuchar música, bailar, cocinar juntos, mirar álbumes de fotos… y procurar incorporarlas en las rutinas de cada día. Nuestra visión de cualquier situación, la forma cómo la percibimos (por ejemplo, como una oportunidad y no como una amenaza) influye claramente en nuestro bienestar.

Aunque no estamos viviendo una circunstancia agradable, podemos aprender mucho de ella. Por ejemplo, valorar la situación como una oportunidad para poder dedicar mayor tiempo para atender a nuestro familiar sin prisas, manejar los tiempos sin presiones externas, fomentar conversaciones familiares (ya sea con quienes conviven en casa, por teléfono o por internet).

Obviamente, no dejarán de existir y necesitaremos manejar los conflictos propios de la convivencia, unidos a los que se pueden derivar de los síntomas de la propia enfermedad. Es recomendable tener en cuenta algunos consejos para afrontar el día a día con una persona con Alzheimer y que una adecuada comunicación puede ahorrarnos confrontaciones desagradables.


Situación complicada, pero temporal

Ante todo, tengamos cuenta que esta situación es temporal y que, más adelante, volveremos a nuestras rutinas, a disponer de servicios ahora cancelados, a poder abrazar a nuestros seres queridos, a dar paseos por las calles, a salir con amigos y a disfrutar de encuentros familiares. Probablemente entonces valoraremos con mucha más intensidad lo que hace tan solo unos días nos parecía normal.

Estos días, además, estamos viendo cómo afloran valores comunitarios que demuestran que nuestra sociedad, mayoritariamente, es buena: apostar por el bien común, destacar el valor de la solidaridad y la fraternidad, sentirse parte de un colectivo “humano” y protegerlo por encima de todo. Intentar adoptar un enfoque positivo, dentro de la dura realidad, siempre nos ayudará a relajarnos, a evitar estados de ansiedad y a potenciar nuestra capacidad de resiliencia. Si conseguimos controlar el temor y la ansiedad será más fácil adaptarnos a una situación tan extrema, donde prime nuestra protección, la de nuestros seres queridos, y la de la sociedad en general.

miércoles, 4 de marzo de 2020

Cómo hay que hablar con una persona que tiene Alzheimer

Por

Contenido publicado en el Diario El País (España): “Cuando se apaga la lógica toca encender el cariño, la empatía y la emoción”.

Olvidarse de las vivencias más fundamentales no es el único síntoma de la enfermedad del Alzheimer. Los problemas para comunicarse y comprender a los demás también son devastadores. El vocabulario disminuye, los enfermos dejan de entender conceptos y, a largo plazo, mantener una conversación con ellos se vuelve imposible.

"Son personas que escuchan a través de la piel. Les dice mucho más una caricia, un beso o un abrazo que una frase que no entienden", asegura José Antonio Reyes, neurólogo del Hospital Regional de Málaga.

Establecer un contacto adecuado con ellos requiere dominar dos claves: decir lo máximo posible en el menor número de palabras –que, además, deben ser sencillas– y apoyarse en la comunicación no verbal.
En las personas que padecen Alzheimer, la capacidad de expresión, la lectoescritora y la verbal se desvanecen gradualmente, mientras desaparecen el juicio y la comprensión. El proceso no es aséptico en lo que se refiere a las emociones sino todo lo contrario. "Las personas se vuelven rígidas, más irritables y apáticas", advierte Reyes. "Y la comunicación se vuelve complicada, algo que termina afectando al enfermo y a sus familiares", añade.

Cuando la neurodegeneración está en fase leve, la principal recomendación es que el contacto se establezca a través de frases cortas y directas "porque los enfermos se van a quedar solo con lo último", dice Arminda Albarracín, psicóloga clínica de esta entidad que atiende a 25 enfermos que acuden a los talleres a diario.
Albarracín aconseja no hablar rápido ni fuerte porque, tras esos tonos, pueden percibir enfado. "Tampoco hay que hablarles como a un niño pequeño", aclara. Ponerse delante para que nos vean bien el rostro y gesticular lo menos posible son dos pautas igualmente importantes.

En esos primeros pasos del Alzheimer, los enfermos van perdiendo vocabulario y pueden tener problemas para expresar conceptos tan simples como el de "vaso". "Dirán 'pásame el chisme' o 'acércame esa cosa', incluso darán giros como 'dame eso que sirve para beber", añade Mónica Pérez, también psicóloga y directora de la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de Cantabria.

La profesional pide empatía. A todos nos ocurre que, en un momento dado, no nos sale una palabra o tenemos un nombre en la punta de la lengua pero no terminamos de decirlo. "Pues eso a ellos le pasa continuamente", dice la especialista. Si les ayudamos a dar con el concepto que no pueden expresar, lo advertirán.

La memoria está en los besos

A medida que la enfermedad se desarrolla, la conversación se complica cada vez más porque el lenguaje se vuelve muy reducido, lo mismo que la comprensión. "Hay que usar frases cortas y palabras que digan mucho", insiste Pérez, quien también recomienda que no haya conversaciones en grupo porque las personas con Alzheimer pierden el hilo y se aíslan, y que las charlas sean cada vez más sencillas. Por supuesto, hay que dedicar más tiempo a cualquier conversación: las prisas deben desaparecer.

Una vez que la degeneración avanza y llega a una fase moderada, la comunicación debe cuidarse más, si cabe. Las frases han de ser aún más sencillas y breves, y hay que tener en cuenta que llegará un punto, antes o después, en el que las personas enfermas ni comprendan lo que se les dice ni sepan expresar lo que sienten.

Es ahí donde entra en juego más que nunca el lenguaje no verbal, y lo hace en ambas direcciones. Desde el punto de vista de los enfermos, por ejemplo, si no recuerdan la palabra o apenas pueden expresar un concepto, ¿cómo señalan, por ejemplo, que quieren ir al baño?

"Hay que aprender nuevos signos. En ese caso hay que ver cómo la persona se levanta, se vuelve más inquieta, quiere abrir una puerta, siente malestar… hay que tener mucho ojo para estas cosas", insiste Arminda Albarracín.

Familiares y cuidadores deben desarrollar recursos comunicativos como señalar una cafetera para acompañar a la pregunta de si apetece un café, con lo que se alcanza una mayor comprensión del mensaje que se quiere comunicar.

Finalmente, llega el mutismo. El lenguaje se pierde por completo o se convierte en unas palabras sueltas o sonidos. Es ahí donde toma especial importancia la comunicación no verbal. "A través del cariño, la paciencia y el respeto se consigue mucho más que si perdemos los nervios", añade Albarracín.

Ella recomienda siempre a los familiares el libro La memoria está en los besos, que destaca que, una vez perdida la comunicación verbal, las caricias, las sonrisas, los abrazos, los paseos cortos y los juegos son básicos para mantener el vínculo.

"Perciben el componente emocional y eso les sienta muy bien", remacha el neurólogo José Antonio Reyes, quien destaca que, aunque aún queda mucho por descubrir sobre el Alzheimer, sí se sabe que es una enfermedad prevenible. ¿Cómo?

Es tan fácil como mantener hábitos saludables. "No fumar, no beber, tener una vida activa social e intelectualmente, una dieta equilibrada, descansar bien… cosas básicas que no siempre controlamos y que ayudan a que la enfermedad no aparezca o lo haga lo más tarde posible. Es algo que está en nuestra mano", concluye con optimismo especialista del Hospital Regional de Málaga.

viernes, 14 de febrero de 2020

Seis hábitos para reducir el riesgo de tener Alzheimer

Por

Información publicada en el Diario El País (España). Según expuso uno de los participantes en la última Conferencia Internacional de la Asociación de Alzhéimer, que tuvo lugar el mes pasado en Los Ángeles el pasado mes de agosto, ya se han identificado maneras de recortar las probabilidades de desarrollar el Alzheimer hasta un tercio.

En la presentación de un estudio de la Universidad de Exeter publicado en la revista JAMA, se concluyó que los factores de riesgo genético y el estilo de vida influyen de manera independiente sobre el deterioro cognitivo. Unos buenos hábitos de vida, por ejemplo, disminuyen el riesgo de padecer demencia.

Sagrario Manzano, en publicación hecha por el diario El País (España), habló en su condición de portavoz del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología, sobre la prevención. Dice que consiste en llevar un estilo de vida saludable y enumeró las cosas que se pueden hacer para prevenir el Alzheimer.

Punto 1: Ejercicio físico
Un ejercicio físico regular y no explosivo se asocia a un mantenimiento de la función cognitiva y a un retraso del comienzo del Alzheimer. Un estudio que reunió los resultados de 29 ensayos clínicos desveló que el ejercicio aeróbico puede mejorar a corto plazo el rendimiento de adultos sanos en su memoria, atención y velocidad de procesamiento en comparación con la práctica de otro ejercicio no aeróbico, como los estiramientos o la tonificación.

Punto 2: La importancia de las relaciones sociales
Está demostrado que los sentimientos de autoeficacia y de autoestima, que conforman la denominada "actividad social", se relacionan con el mantenimiento de la función mental. Los estudios muestran que la integración social más activa serviría para neutralizar el estrés de la vida cotidiana y su efecto neuroquímico (hormonal), que no resulta demasiado bueno para el cerebro.

Punto 3: La estimulación mental no acaba en el colegio
Hay estudios que indican que el incremento de los niveles de educación se asocia a una mayor probabilidad de mantener el buen funcionamiento cerebral en el tiempo. La pregunta sería si nos referimos a la educación en edad infantil y juvenil, o a una educación más prolongada en el tiempo; es decir, a cualquier edad, de tal manera que mantuviéramos una estimulación mental continua. "Se han analizado tareas como leer libros, asistir a conferencias, participar en juegos de mesa, entre otras, y hay evidencia de un menor riesgo de deterioro cognitivo y de demencia si se realizan con asiduidad. Por tanto, podríamos aplicarnos la frase: más vale tarde que nunca", detalla la neuróloga.

Punto 4: La prevención se extiende al terreno cardiovascular
Su papel es crucial en el deterioro mental asociado a la edad. Y, además, la gravedad de los síntomas cognitivos en personas con enfermedad de Alzheimer se incrementa sustancialmente por la existencia de factores de riesgo vasculares. Dichos factores son: hipertensión arterial, hipercolesterolemia, diabetes, enfermedades cardíacas y tabaquismo, siendo la diabetes el fundamental.

Punto 5: La salud entra por la boca
Algunos estudios apuntan que la ingesta de pescado al menos una vez por semana podría producir una reducción del 60% del riesgo de alzhéimer, así como un enlentecimiento del deterioro cognitivo. Mientras el consumo elevado de grasas saturadas y de cobre incrementaría sinérgicamente el deterioro cognitivo, los ácidos grasos omega 3 podrían relacionarse con un menor incremento de la enfermedad. La dieta mediterránea también se ha asociado a un menor riesgo de padecer la enfermedad, al incluir antioxidantes, vitamina C y E, y omega 3. "En ningún caso se trata de tratamientos curativos, ni los mencionados ni el famoso ginkgo biloba (que no ha demostrado eficacia en la demencia tipo alzhéimer), pero sí serían recomendables en las fases iniciales a fin de retrasar el comienzo de la demencia", explica la especialista.

Punto 6: La importancia de la motivación
Hay que procurar ser felices, tener ilusión por vivir, por disfrutar de todo lo que te rodea, porque la propensión a la aflicción se ha relacionado con una aceleración del deterioro cognitivo. Enfermedades mentales como la depresión se han vinculado a una mayor atrofia (pérdida de neuronas) en una región del cerebro denominada hipocampo ("puerta de entrada de las memorias") y otras regiones cerebrales. Cuidado también con la apatía, que a menudo se ignora o se confunde con depresión, pues la pérdida de interés y emociones es algo que está presente en casi la mitad de las personas con demencia. La investigación dirigida por la Universidad de Exeter, presentada en la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzhéimer en Los Ángeles, analizó a 4.320 personas con alzhéimer y un 45% de ellos la padecía.

lunes, 10 de febrero de 2020

El impacto de la Fisioterapia en la enfermedad de Alzheimer

Por

Por: Jenny Marcela Henao.

En la enfermedad de Alzheimer, las neuronas se van deteriorando de manera progresiva, como consecuencia de ello se van disminuyendo en el paciente sus capacidades cognitvas, de lenguaje, de interacción social y sus capacidades físicas, un gran número de ellas relacionadas con la movilidad.

Los apoyos terapéuticos y rehabilitadores son soportes para el desarrollo, el mantenimiento y la recuperación de todas las funciones en el ámbito somático y psíquico o para el aprendizaje de funcionamientos alternativos para las disfunciones que no sean recuperables.

Sabemos que el Alzheimer no solo afecta la parte cognitiva si no también la parte física, en algunos casos, son personas que padecen la enfermedad y presentan otros diagnósticos como por ejemplo artrosis, artritis, sobrepeso, enfermedades respiratorias, osteomusculares, diabetes etc.

Un estudio de la UCLA publicado en el American Journal of Geriatric Psychiatry encontró algunos resultados sobre las propiedades de protección cerebral del ejercicio físico. Aquellas que realizaban ejercicio de forma regular también tenían los niveles más bajos de enredos y placas en su cerebro vistas en las técnicas de imagen, lo que significa que tenían mucho menor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.

Se necesita más investigación para ver si existe alguna forma de ejercicio que sea mejor que otros para prevenir el Alzheimer .Por ahora, enfóquese en cualquier actividad física como caminar, actividades que tengan algo de cardio como bicicleta, elíptica etc.

El objetivo de la fisioterapia en personas con Alzheimer es especialmente conservar la máxima autonomía del paciente o en algunos casos, mejorar la funcionalidad.

La fisioterapia presenta diferentes técnicas las cuales se aplicaran dependiendo del tipo de patología y características del paciente, todas basadas en la evidencia científica, siempre realizándose una valoración y un diagnostico fisioterapéutico previo, logrando así una eficiente rehabilitación o mantenimiento de funciones motoras.

Los objetivos específicos que se buscan a través de la actividad física son:
Mejorar y/o mantener:
  • La capacidad de deambular lo más independiente y funcional posible.
  • La movilidad articular y el tono muscular, evitando o disminuyendo rigideces y atrofia.
  • Una postura lo más óptima posible.
  • Disminuir dolores articulares y musculares.
  • Evitar caídas.
  • El estado anímico y fomentar la socialización.
En la Fundación Alzheimer se maneja terapia física y actividad física en el adulto mayor, con estas actividades hemos logrado cambios notables en sus habilidades físicas como el equilibrio, la coordinación, la fuerza muscular, la estabilidad en la marcha por medio de Actividades de reforzamiento muscular, esquema corporal, Actividades de coordinación viso espacial, Reforzamiento muscular, Control y Postural Acondicionamiento físico .Aspectos de la parte cognitiva aspectos de la atención, la compresión la percepción, la ejecución de órdenes, etc.

HIDROTERAPIA:
La hidroterapia es la utilización terapéutica del agua por sus propiedades físicas; podemos definirla también como la rama de la hidrología que estudia la aplicación externa del agua sobre el cuerpo humano, siempre que sea con fines terapéuticos y principalmente como vector mecánico y térmico.

A su vez hay diferentes técnicas que se pueden utilizar; una de ellas es La movilización (activa o pasiva, con resistencia o sin ella) y la gimnasia acuática.



Esta es una técnica utilizada por la fisioterapia, en la cual brinda seguridad al paciente por las propiedades físicas del agua, haciéndola una excelente terapia para los pacientes con Alzheimer, logrando una mejora en la circulación, coordinación, fuerza, equilibrio, disminuyendo los riesgos de caídas, se ha notado un estímulo tanto físico como cognitivo en los pacientes, además de estimular reacciones proyectivas como recuerdo de movimientos de natación, taparse la boca y nariz o aguantar la respiración al sumergirse, dar brazada para no hundirse, etc.

martes, 28 de enero de 2020

Cómo adaptar la vivienda de una persona con la enfermedad de Alzheimer

Por

Con la idea de reducirle riesgos a la persona que tiene la enfermedad de Alzheimer, la publicación Cuidar Bien de Sanitas (España) publicó unas pautas que queremos compartir con ustedes.

Muchas de ellas están basadas en rutinas que empiezan a ser eficaces porque le ayudan a recordar y le proporcionan seguridad, sobre todo si parte o la totalidad de ellas está escrita en lugares a los que tenga acceso. Esa planificación le ayudará a estructurar el día.

Las recomendaciones son:

1. Dejar las llaves a un vecino de confianza. Si ocurre una emergencia o si la persona se encierra en su domicilio por miedo, un vecino puede actuar con la rapidez necesaria.

2. Cambiar el teléfono por otro con botones grandes que permita marcar los números fácilmente.

3. Poner cerca del teléfono una lista con los números de los amigos y familiares a los que hay que acudir si necesitamos algo.

4. Contactar con las compañías de gas, luz y agua para instalar los servicios que ofrecen para personas con discapacidad.

5. Cambiar la cocina de gas por una eléctrica. Esta decisión se tendría que tomar rápidamente, porque  la persona con demencia en fase inicial todavía es capaz de aprender cómo se utiliza.

6. Instalar un detector de humo y monóxido de carbono.

7. Si se cuentan con estufas antiguas, comprobar que funcionan correctamente y son seguras.

8. Adaptar los grifos con dispositivos que regulen el volumen y la temperatura del agua.

9. Retirar los cierres de los baños y los cerrojos de las puertas externas para facilitar el acceso en caso de emergencia.

10. Adaptar el inodoro para facilitar su uso a la personas con problemas de movilidad.

11. Instalar apoyos en la ducha y en el inodoro para facilitar su uso. Es preferible contar con un plato de ducha en el baño porque es más fácil entrar y salir de él.

12. Cambiar el suelo del baño por uno que no resbale. En el domicilio, en general, los suelos debe ser antideslizantes, lisos, de un mismo tono y sin desniveles.

13. Espacios amplios. Es recomendable que la vivienda cuente con espacios amplios y libres de obstáculos para que la persona se pueda mover libremente. Se deberían retirar los objetos pequeños, como los jarrones o las lámparas de mesa, para evitar que se puedan caer y romper, lo que podría acabar provocando accidentes.

14. Si la persona diagnosticada de demencia conduce, informar a la Dirección General de Tráfico (DGT). Es posible que en un principio pueda seguir conduciendo, pero deberá dejar de hacerlo a corto-medio plazo;  cuando sus facultades se vayan deteriorando.

Información publicada en Cuidarbien.es

martes, 29 de octubre de 2019

Charla de Inducción a la enfermedad de Alzheimer

Por

CHARLA DE INDUCCIÓN A LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

Es una charla sobre la enfermedad de Alzheimer para las personas que quieran conocer los aspectos básicos de la misma y dar a conocer los servicios que ofrece la Fundación.

Está dirigida a:
  • Familiares de pacientes que reciben un diagnóstico de Alzheimer.
  • Cuidadores o profesionales que quieren aprender en manejo del Alzheimer.
  • Profesionales de la salud a los que les interese este tipo de enfermedad neurodegenerativa, para poder entenderla y abordarla de manera adecuada.

Esta charla se desarrolla en una sesión de 2 horas.

Se responderán preguntas como: ¿Qué es el Alzheimer?, ¿cuántas fases de progreso tiene?, ¿qué debo hacer después del diagnóstico?, ¿qué terapias disminuyen su avance? Y más.

Fecha: Sábado 2 de noviembre de 2019
Hora: 10:00 a.m. a 12:00 m.
Lugar: Fundación Alzheimer - Sede Santa Mónica (Av. 8 Norte # 24 AN-07)
Contacto: +57 2 892 6118 y +57 2 892 6112
Valor: $10.000.



lunes, 26 de agosto de 2019

Charla de inducción a la enfermedad del Alzheimer

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CHARLA DE INDUCCIÓN A LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER.

Es una charla sobre la enfermedad de Alzheimer para las personas que quieran conocer los aspectos básicos de la misma y dar a conocer los servicios que ofrece la Fundación.

Está dirigida a:
  • Familiares de pacientes que reciben un diagnóstico de Alzheimer.
  • Cuidadores o profesionales que quieren aprender en manejo del Alzheimer.
  • Profesionales de la salud a los que les interese este tipo de enfermedad neurodegenerativa, para poder entenderla y abordarla de manera adecuada.

Esta charla se desarrolla en una sesión de 2 horas.

Se responderán preguntas como: ¿Qué es el Alzheimer?, ¿cuántas fases de progreso tiene?, ¿qué debo hacer después del diagnóstico?, ¿qué terapias disminuyen su avance? Y más.

Fecha: Sábado 31 de agosto de 2019
Hora: 10:00 a.m. a 12:00 m.
Lugar: Fundación Alzheimer - Sede Santa Mónica (Av. 8 Norte # 24 AN-07)
Contacto: +57 2 892 6118 y +57 2 892 6112
Valor: $10.000.


martes, 9 de julio de 2019

Curso de entrenamiento para la memoria

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Chequeo de cómo está su memoria, entrenamiento en grupo y ejercicios para resolver sus olvidos cotidianos. Esos son algunos de los temas y ejercicios que se tocarán en el curso de entrenamiento para la memoria que será dictado por Jaqueline Arabia, la directora de la Fundación Alzheimer.

Está dedicado a personas que quieran y necesitan tener activa su memoria. Se les enseñará cómo hacerlo a través de ciertas metodologías. Serán 5 sesiones a dictarse todos los lunes entre el 15 de julio y el 12 de agosto.

"Durante 25 años que llevo trabajando con la memoria de las personas mayores, estoy convencida de que nuestro cerebro -independiente de la edad- puede mejorar drásticamente el desempeño mental de las personas. Así lo he visto y lo he  vivido hasta con personas con diagnóstico inicial  de pérdida progresiva de la memoria":
Jaqueline Arabia Buraye, neuropsicóloga Clínica –Directora Fundación Alzheimer.  

Fechas e información adicional:
Lunes 15, 22 y 29 de julio; y 5 y 12 de agosto, de 4:00 a 6:00 p.m.
Inscripciones: 892 6118 / 3450045 / 323 5825408

domingo, 7 de julio de 2019

Cuando el Alzheimer llega a las familias...

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Cierto día una cuidadora que vino a consulta definió el Alzheimer como “un Tsunami”. Lo dice así porque “uno no se da cuenta cuándo llega. Hay un momento en el que todo se detiene, pero luego viene la ola y lo arrasa todo”. Esta sensación de desastre es frecuente en las familias que experimentan el proceso de enfrentar el diagnóstico de la Enfermedad del Alzheimer (EA).

Generalmente, llega a la consulta una cuidadora o cuidador principal con la persona afectada. No más. Eso sí, detrás de ella suele haber un grupo mayor que generalmente no participa hasta muy avanzado el proceso o cuando el “Tsumani” ya ha arrasado con la memoria de la persona afectada y con una parte del grupo que participó, como observador desentendido.

La primera reacción de las familias ante el Enfermedad del Alzheimer suele ser la negación y minimización de los síntomas.

Al respecto, las investigaciones realizadas por la Fundación Alzheimer y por otras instituciones demuestran que la dinámica familiar influye directamente en la forma cómo se desarrolle la enfermedad. También en la calidad de vida, tanto de las personas afectadas como de las personas cuidadoras.

La enfermedad constituye un “momento de verdad” para cada familia. Y,en muchas oportunidades, se puede apreciar que de una crisis tan intensa como es enfrentar el diagnóstico, las familias pueden aprender nuevas dinámicas con estilos de comunicación y de toma de decisiones más eficaces, que permitirán crear las condiciones para el adecuado manejo del paciente.

Uno de los ejes fundamentales del modelo de intervención diseñado en la Fundación Alzheimer se basa en actividades dirigidas a las familias. Se busca ayudarlas a resolver situaciones como las anteriormente expuestas que pueden estar interfiriendo con el esquema de cuidado. Razón por la que se ha implementado el programa de empoderamiento psicosocial para familias y personas cuidadoras de pacientes con Alzheimer, con el propósito de fortalecer la dinámica familiar, el conocimiento de la enfermedad y su manejo en la vida cotidiana, partiendo de la premisa de que “una persona cuidadora bien informada, tendrá siempre su paciente bien cuidado”.

El programa se desarrolla mediante charlas, talleres, y capacitaciones por medio de los cuales se facilita y fomenta el intercambio de saberes y sentires, entre las actividades que se realizan están:
  • Taller “Cuando cuido, me Cuido”, orientado a fortalecer el autocuidado y una reflexión profunda de la misión del cuidado, así como el manejo de recursos sociales con los que puede contar una persona cuidadora. 
  • “Aprendiendo en Familia”, enfocado a orientar a todas las personas del núcleo familiar sobre el diagnóstico, tratamiento, fases y necesidades especiales de la persona afectada, como también la concientización de la necesidad de repartirse las tareas del cuidado respaldando a las personas que tienen el rol de cuidadoras principales. 
  • Terapias psicológicas individuales o familiares orientadas a la elaboración del duelo y al desarrollo de habilidades, además de la elaboración de situaciones familiares necesarias para enfrentar el diagnóstico y el manejo de la enfermedad. 

Los resultados positivos obtenidos mediante las actividades mencionadas para destacar entre las familias y los cuidadores, se pueden sintetizar en tres aspectos claves:

  • Resignificar el papel de la persona cuidadora 
  • Construcción de redes de apoyo intrafamiliar y social 
  • Redefinición del proyecto de vida.

En el proceso de acompañamiento a las familias y personas cuidadoras, sus historias de vida nos han inspirado a ayudarlas a entender que la vida no se acaba con la enfermedad del ser querido. Siempre es importante mantener las actividades de autocuidado ya que es muy frecuente encontrar personas cuidadoras que abandonan sus sueños, aspiraciones y manejan el cuidado desde la entrega personal, olvidando su propio proyecto de vida.

En la Fundación las empoderamos a aferrarse a sus sueños y a proyectarse como “Excuidadore-as”, con nuevas habilidades y capacidades personales, sociales e incluso espirituales, adquiridas durante el proceso del cuidado de sus seres queridos. Es así como vemos que muchas personas cuidadoras “han logrado hacer del cuidado una experiencia enriquecedora con consciencia y proyección en sus vidas”.

Una de las experiencias más significativas está orientada en los casos en los que los hombres (esposos, hijos, hermanos), son quienes se convierten en cuidadores, desafiando los estereotipos de género y descubriendo una nueva manera de relacionarse y expresar sus sentimientos hacia esos seres queridos. Así lo han expresado en los talleres, muchos cuidadores que se sienten “agradecidos con la vida por haber tenido la oportunidad de conocer una nueva manera de amar”.


Durante el proceso de empoderamiento muchas personas cuidadoras aprenden a apoyarse, a pedir ayuda desde sus derechos, a motivar a distintos miembros de la familia desde la perspectiva intergeneracional y de familia extensa, logrando compartir las responsabilidades y espacios de cuidado, como también a contar con miembros de la comunidad (vecindades, asociaciones, iglesia, etc.).

Igualmente, aprenden a relacionarse con las instituciones prestadoras de servicios de salud, desde sus derechos, ejerciendo la ciudadanía activa y cada vez más incidiendo en ese medio para obtener logros y reconociendo de los derechos de las personas afectadas en lo relacionado con medicinas, servicios, coberturas y para ello-as mismas, en apoyos y servicios de hospital en casa, facilitando las labores del cuidado.

Todos estos aprendizajes derivados del proceso de acompañamiento, nos han mostrado, además, la necesidad de crear espacios de integración, de encuentro de seres humanos que buscan y necesitan, como todas las personas, oportunidades para ser felices; por esta razón en la Fundación son muy importantes todas las actividades lúdicas y de intercambios que nos acercan como personas cuidadoras y seres sociales, en las que compartimos, miedos, esperanzas, sueños, dificultades pero ante todo, fortalezas, solidaridades y RISAS que nos acercan y fortalecen.

Finalmente, y gracias a todos los espacios dirigidos a las personas cuidadoras, muchas de ellas se preparan de la mejor forma y de una manera integral (física, emocional y espiritualmente) para que el cuidado sea fuente de realización, de amor y desarrollo de potencialidad.

Y así como el Tsumani llega, removiendo todo, el proceso de cuidar puede llegar a significar para muchas de estas personas y familias, una oportunidad para renacer en el amor y el cuidado.

Ángela María Caicedo Toro, Psicóloga con Especialización en Inserción de personas en riesgo de exclusión; con amplia experiencia en programas de intervención psicosocial con poblaciones vulnerables y énfasis en perspectiva de género. Coordinadora y terapeuta en los programas para cuidadores fundación Alzheimer Cali.

Centro Terapéutico para la Memoria
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